Tres formas distintas de reconocer la fidelidad
Un programa de fidelización funciona mejor cuando la regla es fácil de entender para el cliente y útil para el negocio. En un comercio físico, tres enfoques habituales son contar visitas, acumular puntos o tomar como referencia el gasto registrado.
Programa por visitas
El cliente avanza cada vez que vuelve. Es simple y puede funcionar bien cuando los consumos suelen tener importes parecidos, por ejemplo en negocios con compras frecuentes y bastante homogéneas.
Su principal límite es que una visita de bajo importe y una compra mucho mayor pesan igual. Si el valor de las operaciones varía bastante, contar sólo visitas puede ocultar diferencias importantes entre clientes.
Programa por puntos
Los puntos agregan una unidad intermedia entre la compra y el beneficio. Pueden servir para expresar reglas fáciles de comunicar, siempre que el comercio defina con claridad cómo se obtienen y qué valor tienen.
El modelo puede basarse en compras, importes u otras reglas, pero cuanto más complejo sea el cálculo, más importante es que el cliente entienda qué está acumulando y para qué le sirve.
Programa por gasto o consumo
En este enfoque, el importe registrado de cada compra se suma al historial del cliente. Es útil cuando querés reconocer el valor económico de la relación y no solamente cuántas veces alguien pasó por el local.